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Sesión 4 Las jerarquías sociales y el estudio |
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En esta quinta sesión queremos plantear los siguientes temas: § Tema 1: Introducción § Tema 2: La evidencia para establecer rangos sociales § Tema 3: Estudiando los patrones funerarios: estructura, cuerpo, ofrendas § Tema 4: Analizando un cementerio prehistórico § Conclusiones de la sesión 4: Estudiando cementerios y reconstruyendo jerarquías sociales § Preguntas de la sesión 4 § Recursos de la sesión 4 § Enlaces Web recomendados Página principal
Introducción En esta cuarta sesión estudiaremos los métodos que usan los arqueólogos para reconstruir la jerarquía social de una sociedad prehistórica, es decir los grupos o rangos en los que se componía la sociedad. Recordemos que en una sociedad igualitaria existen pocas diferencias sociales entre la población, mientras que en una sociedad estratificada la población se ha segregado en rangos, marcándose estos aun más de manera paulatina mientras la sociedad crece y aumenta su complejidad. Hemos visto en la sesión anterior lo que significa en términos políticos en transición de sociedades hacia la organización estatal. Los arqueólogos tienen en los entierros y
contextos funerarios la mejor fuente de evidencia para estudiar los sistemas sociales prehistóricos.
Los métodos usados se apoyan en la suposición "que el tratamiento que un
individuo recibe a su muerte expresa una correlación predecible con el
estatus del individuo en vida y a la organización social existente a la cual
perteneció el individuo" (O'Shea, 1984, Mortuary Variability. Academic Press,
p.3). Muchos estudios etnográficos que han registrado
ritos funerarios han servido para verificar estas relaciones sociales y aplicarlas a
la arqueología, sobretodo por la corriente de la arqueología procesual; estos
estudios enfatizaban el aspecto material de los ritos y sus correlación con
el concepto de estatus. La tendencia de
arqueología post-procesual, unas décadas más tarde, buscó enfatizar aspecto
ideológico y ritual de las ceremonias funerarias y su lugar en la
organización social.
Muchas otras sociedades también tienen a temas funerarios como parte importante de la iconografía en objetos funerarios. Así como las escenas del libro de los muertos se encuentran exclusivamente en las paredes pintadas de los hipogeos egipcios (es decir que no estaban a la vista del público), en la sociedad Moche los profusos diseños de las escenas del entierro en vasijas de asa estribo parecen haber sido también objetos dedicados exclusivamente a contextos funerarios, efectivamente fuera de vista y de circulación. Volveremos al tema de esta y otras iconografías prehistóricas en la sesión 5. Tema 2 La evidencia para establecer rangos sociales Los bienes terrenales enterrados como ofrendas y ajuar del difunto, la inversión de trabajo y energía para construir la tumba (imagine la diferencia entre una pirámide vs. una simple fosa), el sexo y edad, la dieta, y los traumas y patologías de cada individuo que el arqueólogo exhume son las líneas de evidencia que permiten establecer su jerarquía. En conjunto, estas evidencias provenientes de un buen número de tumbas de un cementerio permite reconstruir la jerarquía de una población, y no solamente de un individuo.Al estudiar un cementerio, ¿qué preguntas podemos plantearnos para dirigir la investigación de la jerarquía social? Estas podrían ser las siguientes: ¿Hay diferencias entre los entierros de hombres y mujeres que indique una diferenciación por sexo? ¿Hay diferencias en los entierros por grupos de edad? ¿Cuáles son las diferencias en los ajuares funerarios entre estos grupos? ¿Hay algún patrón en la disposición de los entierros? ¿Están concentrados por grupos familiares? ¿Por grupos de poder? ¿Sin no hay diferencias en un mismo cementerio, las hay entre los cementerios de la región? El mejor ejemplo para entender el concepto de un cementerio con una zonificación en el tipo de entierro y el origen del difunto es el cementerio de Saqqara en Egipto, considerada el área funeraria más extensa de la prehistoria. Como se puede ver en la siguiente foto aérea. | |||||||||||
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Esta es Saqqara, la primera necrópolis del periodo faraónico de Egipto a algunos
kilómetros de la capital Ménfis, y a pocos metros del valle aluvial y
fértil. En esta fotos se ve (1) la plaza frente a la pirámide escalonada de Djoser, construida por el gran arquitecto Imhotep, hacia el 2700 a.C.; es la primera construcción funeraria en forma de pirámide que sucede a la mastaba, que se sigue construyendo para personajes nobles de menor rango, en (6). En los puntos (3) y (5) note las pirámides de Teti y Unas, respectivamente, faraones de la dinastías V y VI, muy posteriores a Djoser (de la dinastía III). Esto muestra la larga duración del uso de la necrópolis, en la que se entierran también pobladores de menor rango, como en los puntos (2) y (7). Entre Djoser y los
faraones posteriores se comenzará a usar la necrópolis de Giza, con las tres
grandes pirámides. Acceda a este recurso para conocer más de este
cementerio y sus diversos sectores arquitectónicos:
Giza Archives Project.
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La lógica del estudio arqueológico aborda el estudio de cada una de las evidencias en un orden específico ayudando a responder las preguntas que dirijan al estudio. Los ejemplos descritos aquí son sólo eso: ejemplos en una inmensa variabilidad de las sociedades prehistóricas en las costumbres funerarias. Una prospección de los tipos de construcciones en el cementerio de Saqqara registrará pirámides de diferente volumen (tamaño de altura y base), mastabas, montículos, y simples fosas. Un estudio se concentrará los esfuerzos en tumbas de un grupo particular, dependiendo de su interés en la jerarquía social. En los Andes los cementerios de diversos grupos suelen estar separados. El montículo funerario de Sipán era lugar de entierro de los gobernantes, pero los entierros del resto de la población de hizo a unos cientos de metros en zonas áridas de las laderas. La prospección de un cementerio que no muestra evidencia, o evidencia parcial, en superficie se puede complementar con un estudio geofísico de resistividad de los depósitos, para confirma la existencia de construcciones subterráneas, como en el caso de este cementerio en el Caribe. El saqueo de entierros es un tema que ha afectado todas las sociedades en todos los tiempos. (Lamentablemente es hoy un tema que se mediatiza sólo para los países ricos en materiales arqueológicos). | |||||||||||
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Este es el dramático caso de uno de tantos cementerios prehispánicos en Perú: note
la densidad de huecos clandestinos. En esta caso se encuentra un cementerio actual al
centro. Este cementerio está cerca al sitio de Sipán, donde se
encontró lo que es hoy la tumba prehispánica más rica registrada por los
arqueólogos. Vale la salvedad, pues por la calidad y apariencia de
piezas que se encuentran en museos y colecciones privadas se puede
asumir que los huaqueros, o saqueadores, han destruido contextos
arqueológicos de mucha importancia que han sido perdidos para la
disciplina arqueológica. La existencia de huaqueros en países pobres es un tema social agudo que abordaremos en la sesión 7. | ||||||||||
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Un caso muy relevante para otros contextos es el de los megalitos en España. Estas construcciones de montículos con una cámara funeraria de piedra interna se encuentran dispersas en todo el territorio, pero muchas han sido abiertas, removiéndose el montículo de tierra que las cubría y dejando la estructura de lajas y grandes piedras. Vea este breve recurso educativo sobre megalitos del Ministerio de Cultura y Educación de España. Infelizmente ha desaparecido del servidor del ministerio un excelente sitio que era una completa prospección de la variedad, distribución y situación de los megalitos (este sitio ya no existe: Guía de Monumentos megalíticos de España (http://iris.cnice.mecd.es/megaliticos/index.html). Un paréntesis: los arqueólogos y los huaqueros Por los principios de ética de la disciplina arqueológica no puede existir ninguna relación entre huaqueros y arqueólogos, aunque se ha sabido de arqueólogos interesados en conocer mayores detalles de los grandes trabajos arqueológicos y grandes episodios de saqueo en las décadas de los 30, 40 y 50, y han conversado con los ancianos que en aquel tiempo participaron en ellos. Se ha sabido también de arqueólogos que se relacionan con coleccionistas para conocer las novedades del tráfico (y son esos coleccionistas que se relacionan a los huaqueros). Pero los arqueólogos se mantienen alejados de los huaqueros, excepto en el caso de Walter Alva que tuvo que enfrentarse de manera violenta a los huaqueros y población de Sipán que veían a la huaca como su propiedad (a propósito, uno de lo huaqueros que murió en esos enfrentamientos fue enterrado en el cementerio de la foto anterior). Cuando llegaron los arqueólogos ya se habían saqueado tres tumbas, y las piezas más valiosas habían encontrado abrigo donde los instigadores del hurto en Lima y el extranjero. Como regla general, los arqueólogos llegan después de los huaqueros, excepto en el caso de las tumbas de Sicán excavadas por I. Shimada, que esperó un momento social y cultural idóneo para emprender la masiva excavación que esas tumbas requerían. En efecto, comenzó poco después del descubrimiento de Sipán, cuando el público había sido constantemente familiarizado en los medios de comunicación del peligro de los huaqueros al patrimonio cultural, de la necesidad de los arqueólogos de realizar excavaciones de contextos similares. Así la excavación de otra rica tumba prehispánica fue una noticia menos explosiva y con menor impacto mediático. Sin embargo, desde el descubrimiento de Sipán el número de proyectos arqueológicos que decide emprender excavación de grandes tumbas aumentó drásticamente. Las excavaciones de Sicán, de San José de Moro y de Kunturwasi, son algunos ejemplos. La excavación de tumbas revelará los detalles en las estructuras de construcción, decoración de la tumba (por ejemplo, pinturas en el caso de las tumbas egipcias de alto rango, o nichos con vasijas y conchas spondylus en los Andes), ofrendas y ajuar alrededor del cuerpo, y por supuesto el cuerpo mismo, que se encontrará en un recipiente, un sarcófago de madera, una fosa con cámara de adobe, un ataúd de caña (en diferentes estado de descomposición dependiendo de la región), y como en el caso de la sociedad Paracas, enfardelado en metros de tela llana y finos mantos bordados. | |||||||||||
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Si bien la gran mayoría de tumbas han sido saqueadas, muchas veces quedan aun tumbas entre los hoyos que se revelan en un examen detallado. Esta es la situación que hallamos en el cementerio del Cerro Ñañañique en la sierra baja de Piura, en el norte de Perú. En un área entre hoyos saqueados se pudo recuperar importantes datos sobre las formas de entierro durante el Intermedio tardío en el norte de Perú. | ||||||||||
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Las ofrendas son una parte importante y central de la información de un entierro, pero, como vemos en este proceso, no la única. Las ofrendas son el único objetivo de los huaqueros, y muchas veces destruyen gran parte de ellas buscando piezas de alto valor estético, y causan irreparable daño al contexto arqueológico. En efecto, el registro de las ofrendas su disposición, superposición y cantidades debe ser caso de un detallado registro, fotografía y dibujo, por parte del arqueólogo. Esto le permitirá reconstruir el proceso del entierro, comenzando con la preparación del cuerpo en la fosa o cámara (como este caso del Viejo Señor de Sipán), y recrear las etapas rituales de ofrendas al difunto, sellado de la cámara, relleno de la fosa. Pero también un registro de la ubicación de las ofrendas y sus partes permitirá a los especialistas reconstruir los objetos después de ser limpiados y consolidados. Investigue la página de restauración del sitio web del sitio de Sipán para apreciar la importancia de este trabajo post-investigación. El contenido de las ofrendas es esencial para determinar jerarquía social. La cantidad de ofrendas, la variedad de ellas, la calidad de los artefactos y el origen de ellos son indicadores del estatus de la persona enterrada. Los elementos determinantes de ofrendas varían por región y sociedad, pero en el caso de las sociedades andinas, sobretodo a partir del Horizonte Medio (el periodo del 500 a 100 d.C.), la presencia de la concha roja del spondylus era ubicua en los entierros, con una marcada variación en la cantidad: desde una simple valva en la fosa en la arena de un campesino hasta decenas de kilos en las grandes tumbas de Sicán. | |||||||||||
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Vale acotar que este molusco proviene de las aguas calientes del extremo norte de Perú y de la cuenca del Guayas. Su presencia en los Andes Centrales fue claramente fruto de un intenso comercio de bienes exóticos y otros recursos en la región durante ese periodo. La sociedad Sicán, cuya población usufructuó de grandes cantidades de Spondylus en sus entierros, usó además lo que es según los expertos un medio de cambio que se usó para el comercio en la región: los naipes de cobre, láminas finas en forma de doble-T. Estos naipes, también se encuentran en las tumbas de la costa norte durante el Intermedio Tardío, y sus cantidades, tanto como la del mullu son clara evidencia del rango del difunto. Shimada comenta que en la gran tumba de Sicán se encontró varios cientos de kilos de mullu y otros cientos de naipes. En otras sociedades andinas como la Paracas la jerarquía se detectaba con otros artefactos: al numero de telas de algodón y número de telas finas bordadas para constituir el fardo funerario eran indicador del estatus. Vea un ejemplo de la complejidad en la construcción de un fardo. Hemos comentado aquí casos de entierros, ricos como los de Sipán y Sicán, pobres como los de Cerro Ñañañique y Cerro Huaringas. Pero recordemos que el estudio de jerarquías y organización social usando entierros requiere de un universo de cuerpos suficientemente grande para poder segregar grupos y poder reconstruir la organización social. En sociedades complejas donde los cementerios de diferentes grupos suelen estar separados eso se resuelve analizando cementerios de una misma región (en el caso de Sipán, los ricos entierros hallados en la huaca principal se podrían estudiar con los entierros de las huacas menores y de los extensos cementerios a algunos kilómetros del montículo funerario --pero el intenso saqueo de este último impide tal tarea). En todo caso, la sociedad Moche es quizás aquella que cuenta con el mejor universo de entierros registrados arqueológicamente para realizar un estudio de sus costumbres funerarias. Volveremos a este tema cuando analicemos un cementerio prehistórico en el tema 4. La fase de análisis de los restos óseos o de cuerpos momificados es una última etapa en el análisis de un cementerio prehistórico. Cabe anotar las diferencias en el proceso de conservación y los diferentes métodos de análisis a los que se les debe someter a este tipo de restos. De hecho, la tecnología para conservar y estudiar cuerpos momificados, sean estos encontrados en glaciares, desiertos, pantanos, es sumamente complicada, y el análisis de los datos físicos requiere instrumentos muy avanzados. Cuando J.C. Tello descubrió el cementerio de cerro Colorado en la Península de Paracas en el sur de Perú extrajo del desierto (y su microclima) más de 300 fardos que depositó en los almacenes del Museo Nacional en Lima, en un clima neblina y más de 98% de humedad. Sólo una fracción de esas momias se pudo desenfardelar con registro adecuado (uno de ellos lo vimos arriba). A través de los años muchos fardos han sucumbido a su permanencia en ambientes no controlados. El debate respecto a la acción de excavar todos los fardos se refería al hecho que si los arqueólogos no lo hacían, los huaqueros rápidamente los robarían. ¿Pero que se puede hacer sin ambientes adecuados a su preservación? En el caso de las momias de alturas, encontradas en los glaciares de Europa y los Andes, estas también requieren que se proporcione un ambiente que mantenga el frío que permitió su preservación. Estas momias aparecieron debido al actual acelerado deshielo de los Alpes y los Andes. Observe dos importantes ejemplos de estos casos: las momias de los Andes y la momia Ötzi encontrada en los Alpes entre Italia y Austria (véalos en enlaces recomendados). En comparación al cuidado necesitado por las momias, los huesos humanos (sin restos orgánicos) son evidencia que requiere de mucho menos cuidado. El análisis físico y químico de los restos óseos encontrados en
los entierros o momias son muy relevantes para reconstruir situaciones
económicas y de acceso a recursos por diferentes grupos de población. El análisis
antropológico físico, para observar traumas (heridas, fracturas y evidencia
de violencia) y patologías y enfermedades en los huesos de la población
estudiada y luego químico para establecer patrones y deficiencias en la
dieta han brindado importantes datos para establecer grupos de
población que accedían a alimentos más nutritivos y ricos, grupos que se
dedicaban a tareas específicas como agricultura, guerra, en el patrón de
especialización laboral que ocurre en sociedades complejas, o en sociedades
simples y con economías limitadas. Ello ocurre en poblaciones tempranas,
pescadoras, que muestran degeneraciones en los huesos del oído por su
frecuentes actividades de buceo en las aguas del Pacífico.
Lógicamente, estos son rasgos físicos poco comunes en una sociedad, pues
no podría sobrevivir con individuos en esas condiciones. En el tema 3
desarrollaremos los análisis físicos y químicos de huesos humanos. Tema 3 Estudiando los patrones funerarios: estructura, cuerpo, ofrendas
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Veamos las variables que J. Tainter consideró al estudiar 512 entierros del periodo Woodland Medio (150 AC - 400 DC) en la región de Illinois, en el centro de Estados Unidos. Estas variables incluyen aspectos tanto de la posición del cuerpo, la estructura del entierro, y las ofrendas depositadas en el entierro.
Estas variables son seleccionadas de los hallazgos recuperados en la excavación y representan el primer paso del análisis de los patrones funerarios del cementerio. Se trata de variables generales: en ellas no se detalla de qué artículos suntuarios locales o importados se tratan. Sin embargo, se aísla elementos que por su cantidad son sospechados importantes, como ocurre con la hematita y el ocre. Como veremos, en un siguiente caso, otro arqueólogo puede considerar otras variables como piezas de cerámica y de metal, que también existían en la sociedad Woodland. Al disponer de un universo grande de entierros (512 en este caso), el arqueólogo está en capacidad de analizar la estructura social con todos los entierros registrados para la sociedad Woodland en la región, y no solamente con la situación individual de algún entierro. Se espera que una reconstrucción de la organización social tome todos los datos disponibles en consideración. Usualmente, es la riqueza en la construcción y en las ofrendas de alguno de los entierros, y quizás sólo uno, que atrae el estudio y la publicidad. Ello ocurre frecuentemente cuando el arqueólogo ha descubierto un grupo de entierros ricos, mientras que los entierros de los demás estratos de la población quedan sin estudiar. En este caso, Tainter pudo ensayar la reconstrucción de la jerarquía social de los Woodland luego de reconstruir el patrón funerario de la sociedad. Esta jerarquía no es vista como un orden lineal de casos, pero como un orden piramidal de grupos de casos, en las que los entierros más ricos eran pocos y los entierros más pobres muchos, con grupos entre estos dos extremos, con cada nivel agrupando casos con similitudes en sus ofrendas y en sus rasgos de estructura funeraria. ¿Cómo analizar las numerosas ofrendas y rasgos de 512
entierros? ¿Cómo discernir los grupos de entierros que pertenecerían a cada
uno de los niveles de una sociedad prehistórica? Los arqueólogos hace
uso de métodos estadísticos exploratorios para discernir si se pueden
establecer grupos de población según sus asociaciones con ofrendas. O,
en otras palabras, si las ofrendas, sus combinaciones y su número, indican
diferentes grupos sociales. Veamos entonces en el siguiente módulo
como funciona el análisis de conglomerados para investigar las ofrendas y rasgos del contexto funerario
para definir jerarquía social. Para este ejemplo usaremos los
datos de C. Peebles obtenidos en 719 entierros del sitio de Moundville, Alabama, Estados Unidos
(C. Peebles, Moundville from 1000-1500 AD, en Chiefdoms of the Americas,
R.D. Drennan y C.A. Uribe eds., pp.21-42. University of America Press.) | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
del contexto funerario para definir jerarquía social. |
Este módulo nos ha mostrado un método muy usado por la arqueología para poder explorar los numerosos datos que se registran en el campo, el de cientos y a veces miles de artefactos que se encuentran en una excavación, sea de cementerios o de sitios ocupacionales. Pero en el caso de los cementerios, donde cada entierro es una unidad definida (si este se excava correctamente y se identifican bien los entierros, por ejemplo, en el peor de los casos, cuando estos son en fosas de arena y sin marcadores o estructuras), el análisis de conglomerados permite definir qué elementos (ofrendas) son cruciales para segregar los grupos de la población según los objetos funerarios que lleva en su ajuar. Como mencionamos al iniciar esta sesión, el análisis de los objetos funerarios es la mejor evidencia disponible para definir el acceso a recursos en vida de los cuerpos enterrados en un cementerio, y un importante documento para definir la jerarquía social. La complejidad del estudio del ajuar funerario varia mucho, y muchos estudios exploran los datos de maneras más simples, pero llegando a conclusiones tan validas como aquellas que usan métodos estadísticos más complejos. Un excelente ejemplo de ello y que recomiendo revisar con atención es el artículo de la revista chilena Chungará, Bienes Funerarios del Cementerio Chinchorro Morro 1: Descripción, Análisis e Interpretación, por Vivian Standen. En realidad, los patrones funerarios de la sociedad Chinchorro representan uno de los mejores ejemplos de información para una sociedad prehispánica, sin duda atraído por los muy tempranos ejemplos de momificación artificial en los Andes, combinado con la excelente preservación de los cuerpos en la árida costa del norte de Chile. En particular, vea el artículo de Agustín Llagostera en la misma revista Chungará, Patrones de Momificación Chinchorro en las Colecciones Uhle y Nielsen. (Para más enlaces a la sociedad Chinchorro de la barra de enlaces 4suyusAndinos, en los Andes Centro Sur>Azapa y en Tópicos>Bioarqueología). Análisis físico y químico de huesos humanos de contextos funerarios. Estos importantes análisis no son realizados por el arqueólogo. El o la antropólogo/a físico/a, o bioarqueólogo/a como se les llama últimamente, se encargará de realizar el examen de los restos óseos para determinar aspectos esenciales de la población estudiada: distribución de la población por sexo, distribución por edades, traumas visibles en la superficie de los huesos, como fracturas, golpes, cortes, resultado de diversas actividades como la guerra y la agricultura; enfermedades en los huesos, o marcas de desnutrición durante la vida del individuo. (Pero seamos un poco más precisos: la antropología física es diferente que la bioarqueología. La primera es una actividad que se limita a proporcionar un informe de los datos físicos registrados en los huesos, mientras que la segunda es hecha por una persona con formación en arqueología y aspectos biológicos, que le permite realizar tanto el análisis, de los huesos en este caso, como la interpretación de esos resultados en el marco del desarrollo social, político u otro de la sociedad en estudio.) Una informe estándar de un antropólogo físico puede condensarse como en la siguiente tabla, que proporciona sexo, edad y estado del individuo:
(Cuadro 1 tomado de Guffroy, Higueras y Galdós, Construcciones y Cementerios del Periodo lntermedio Tardío en el Cerro Ñañañique, Departmento de Piura". Bulletin de l'Institut Francais d'Etudes Andines, 18(2): 209-240. Los antropólogos que se encargaron del análisis complementan el cuadro con el siguiente comentario (ciertamente condensado por el arqueólogo):
Sin entrar en muchos detalles del procedimiento de determinar sexo en esqueletos, recordemos que sólo se puede establecer sexo de un individuo con cierta seguridad a partir de los 15-20 años de edad.
En este segundo ejemplo presentamos una tabla que describe los
indicadores de estrés y patologías encontrados en los entierros
excavados en las plataformas y pirámides del recinto ceremonial de Sicán
y Batán Grande en Lambayeque, costa norte de Perú (encontrará en la
lista de recursos recomendados un enlace que explica este importante sitio
arqueológico y otro al Museo Nacional Sicán y su proyecto de
investigación). |
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(Tabla 3, tomada de Izumi Shimada et al. An Integrated Analysis of Pre-Hispanic Mortuary Practices A Middle Sicán Case Study, p. 382. En Current Anthropology Volumen 45, Número 3, Junio 2004. © The Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research.)
Glosario para la tabla (por columnas)
Este es un estudio importante donde la premisa riqueza = salud parece funcionar. Así como existen casos similares en otras sociedades de los Andes y en regiones aledañas a Sicán, en otros periodos y regiones se ha mostrado que la correlación no es tan simple debido a que otros factores afectan el patrón de desarrollo de salud y el estrés en la población. Estos pueden ser factores relacionados con la dieta acostumbrada por otras sociedades, la ecología de la región, el sistema político imperante, la situación climática, etc.
Nota: mayores
detalles sobre los pormenores de la antropología física requerirían
de una sesión dedicada al tema. Lamentablemente no he encontrado un recurso que pueda
recomendar con entusiasmo para profundizar detalles de la disciplina. Pero
consulte los siguientes documentos para una revisión sumaria del proceso
de estudio de cementerios,
Methodology and Problems in the Excavation of Human Skeletal Remains, por K. Gruspier
(
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Caso 1: Patrones de movilidad y rituales mortuorios en los
Andes Centro Sur Investigador: K. Knudson. Objetivo: Investigar patrones de movilidad y rituales mortuorios en los Andes Centro Sur durante el Horizonte Medio, cuando se desarrolla la sociedad Tiwanaku (500-1000 d.C.). Hipótesis: Las colonias del Altiplano en el cementerio de Chen Chen en el valle de Moquegua, a 1200 msnm y 300 km. de distancia del sitio de Tiwanaku, y en San Pedro de Atacama, a 760 km. al sur tendrían presencia física de habitantes oriundos del Altiplano. Contexto: Las sociedades andina, y la sociedad Tiwanaku, se organizaban en unidades políticas, ayllus, cuyos integrantes establecían residencia en zonas de diverso potencial agrícola, con el objetivo de acceder a un amplio rango de alimentos y bienes: es el llamado sistema de verticalidad o archipiélagos. Fue también un periodo de alta movilidad por intercambio de bienes entre las diversas regiones que muestran presencia de artefactos de estilo Tiwanaku. Método: Aplicar el análisis de isótopos de estroncio para identificar el origen de los restos óseos en Moquegua y Atacama. Este análisis mide la acumulación de estroncio en el esmalte de los dientes y huesos, proceso que ocurre en la niñez y juventud de los individuos con el consumo de agua y alimentos. Resultado: La hipótesis se confirma al identificar que parte de los cuerpos enterrados en Chen Chen son de origen altiplánico. Pero no así en San Pedro de Atacama. Este caso confirma lo que se ha propuesto en base al estudio de artefactos de estilo Tiwanaku y locales, que durante esta época los movimientos de población se hicieron en forma de colonias económicas (poblaciones del altiplano en los valles) y movilidad laboral (en forma de caravanas con comerciantes y artesanos que se asentaban de manera muy temporal en Tiwanaku y otros sitios. Recurso: artículo en inglés - T Recurso complementario 1: La sociedad Tiwanaku, Módulo Flash . Tiwanakuarcheo.net. Recurso complementario 2: Tiwanaku en Moquegua, P. Golstein. |
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Caso 2: Origen de la población de Tiwanaku Investigadores: F. Rothammer et al. Objetivo: Identificar el origen de la población que habitó el sitio de Tiwanaku. Contexto: El sitio de Tiwanaku fue un sitio que atrajo a poblaciones de todos los Andes Centro Sur, en calidad de caravaneros, artesanos, peregrinos y señores de alto rango, por el carácter ceremonial que tenía el sitio. Tal variación en la composición de la población, tanto en jerarquía como origen geográfico, ha sido observada en las extensas excavaciones en el sitio. Método: Extracción de muestra de ADN de 18 esqueletos excavados en el sitio, provenientes de diversos sectores de actividad del sitio. Sin embargo, esta muestra modesta presenta la posibilidad de pertenecer a individuos que realmente provienen de diferentes partes de los Andes. Resultado: Este es más bien general: los cuerpos analizados se relacionan genéticamente con grupos amazónicos y quechuas actuales y no, como es tradicionalmente asumido, y en base a fuentes lingüísticas, a grupos Aymara, la población que hoy habita en el Altiplano del Titicaca. Recurso: Artículo en la revista Chungará. Recurso complementario 1: Investigaciones en Tiwanaku, Vranich (en inglés; ( T |
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Caso 3: Los entierros de élite de centro
ceremonial de Poma, Lambayeque. Investigadores: K. Shinoda, I. Shimada et al. Objetivo: Identificar, usando análisis de ADN, si existe relación de parentesco entre las decenas de personas sacrificadas en los ritos funerarios de la sociedad Sicán y Moche. Contexto: Este tema es importante para entender ritos funerarios, sistemas de sucesión y herencia del poder en sociedades andinas. Aún se debate en círculos históricos y etnohistóricos que estudian la sociedad Inca las forma de sucesión del imperio tal como lo describieron los cronistas en los siglos XVI y XVI. Para sociedades más antiguas que la Inca estas preguntas son aun más urgentes. Afortunadamente, las excavaciones de los grandes señores de Sipán y Sicán, donde los contextos funerarios se componen del personaje principal y cuerpos secundarios, han provisto información esencial para tratar estos problemas. Método: Extracción de muestra de ADN de 18 esqueletos excavados en el sitio de Poma, de la sociedad Sicán, y de Sipán, de la sociedad Moche. Resultado: Una parte de los seres humanos, en su mayoría mujeres, sacrificados (¿víctimas o inmoladas de libre albedrío?) en el rito funerario de los grandes señores de Sicán pertenecen a los mismos grupos de parentesco de parte materna. El contexto de Sipán revela que se trata de un grupo familiar: el personaje principal, aparentemente el tío, está acompañado de varios individuos que serían sus sobrinos. Recurso: Ver artículo en inglés - T Recursos complementarios sobre ADN: Para un explicación sucinta del ADN y sus usos en análisis poblaciones consulte el artículo de Luna Calderón, ADN Mitocondrial Taino en la República Dominicana. Vea también la ficha de la momia Juanita en la enciclopedia Wikipedia y el acápite sobre el uso de ADN. |
patrones espaciales y organización social. |
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Van der Velde ha utilizado métodos estadísticos exploratorios (y también de confirmatorios) para establecer la importancia de ciertas ofrendas frente a otras para definir los patrones relevantes del sitio. En este caso utilizó el análisis de componentes principales, y no el análisis de conglomerados, como nosotros vimos más arriba. A ello añade un análisis espacial de vecino más cercano para definir parejas enterradas juntas en el mismo lugar. Una exploración detenida de los datos en el módulo del cementerio de Elsloo permiten establecer ciertos patrones en la distribución de ofrendas: los entierros más ricos (aquellos que se identifican con la variable ofrendas, y luego la variable inventario) son aquellos que se encuentran en las agrupaciones espaciales que van der Velde propone son de individuos ligados por matrimonio. Lo más revelante es que tanto hombres como mujeres tienen ajuares muy ricos, y usualmente son los individuos en pareja (variable grupos) que comparten esa riqueza. El trabajo de van der Velde resultó novedoso en ciertos aspectos: no recurrió a la tendencia tradicional de asociar producción de cerámica con las mujeres, o que encontró excepciones en el caso de asociar las puntas de flecha don entierros de hombres. Sin embargo resultó controversial en la forma de percibir matrilocalidad en una muestra arqueológica, en la evidencia material. Pero mientras la muestra fue sumamente sólida para proponer esa forma de organización para el periodo, el mismo van de Velde sabe que tendrá que estudiar un cementerio similar para sustentar lo propuesto para Elsloo. Es interesante anotar que cuando se realizó este trabajo no se conocía el análisis de ADN en restos arqueológicos (o en cualquier resto orgánico). La conclusión del trabajo de van der Velde de haber identificado agrupaciones familiares organizadas por descendencia matrilineal hubiera sido mucho más fácil, por no decir, más preciso, si los huesos de los individuos pudieran ser analizados con ADN y comparados entre ellos para establecer grupos familiares. En efecto el AND mitocondrial heredado por línea materna haciéndolo un instrumento ideal para este tipo de análisis. (Tal es es caso en la antropología forense donde el uso de ADN ha aumentado drásticamente el número de individuos identificados en comparación con la identificación realizada por métodos tradicionales). Nota: En la sección de
recursos encontrará un enlace al sitio de cementerios Anglo-sajones
donde podrá revisar el banco de datos para varios cementerios del
periodo Sajón en Inglaterra, y un enlace a una forma más tradicional
de describir los entierros descubiertos en cada temporada se encuentra
en el sitio web del proyecto arqueológico en el importante sitio de
Çatal Höyük en Turquía. Conclusiones Estudiando cementerios y reconstruyendo jerarquías sociales Este último punto es particularmente importante en muchas de las estructuras funerarias andinas donde las costumbres funerarias varían mucho, aun en un mismo valle y en un mismo cementerio. Por ejemplo, hemos mencionado los casos de Sipán y Sicán en relación al estudio de ADN de los individuos excavados en las tumbas monumentales de ambos sitios. Pero las diferencias en las formas de entierro monumental entre ellos es notable, aun cuando solo 90 km. y unos 300 años les separan. La superposición de entierros en la plataforma de Sipán demostró una secuencia de unos 80-100 años de entierros de personajes importantes. Mientras tanto en Sicán la fosa profunda en el zócalo de la plaza ceremonial representa un solo evento que solo se repetía en otro lugar de la plaza para el siguiente personaje. Los sitios web de ambos proyectos están listados al final de la sesión y brindan una buena idea de las diferencias entre las costumbres funerarias de la elite de las sociedades Moche y Sicán. Uno de los puntos más importantes del capítulo es subrayar que para
establecer patrones funerarios se requiere de universos de
entierros suficientemente grandes para notar la variabilidad en
estructura, ofrendas y identidad de los individuos. Es por ello
que son pocos los arqueólogos que logran por sí solos y en base a los
datos excavados en el campo proponer una reconstrucción completa de la
jerarquía social de una sociedad prehistórica. La acción de W. Alva y el Museo Brüning de Lambayeque fue el primer caso en el que las autoridades pudieron frustrar la acción destructiva de los huaqueros. Ello permitió que los arqueólogos pudieran excavar de manera precisa y con un registro completo de todos los contextos lo que es la tumba del personaje prehispánico más importante (y la tumba más rica) que se ha descubierto en los Andes. Hasta ese entonces, este honor lo tenía el personaje de la "Tumba del Guerrero" descubierta en el valle de Virú en los años cincuenta. Era un personaje enterrado en un ataúd de caña con un muy elaborado báculo de madera con piedras incrustadas. Los arqueólogos están muchas veces muy cercanos a los huaqueros y
coleccionistas; no es de extrañar pues tienen un interés similar en
recuperar vestigios de la vida prehispánica, pero la diferencia es
clara: los arqueólogos no comercian con las piezas. J.C. Tello fue
quien consiguió para el Museo Nacional el famoso "Tumi de Illimo", pieza
que fue robada en los años ochenta del MNAAH. El museo aun posee
algunos pobres pedazos de la pieza que fueron recuperados. Es
probable que J.C. Tello fuera alertado y llamado a Poma donde llega a
adquirir la pieza. Preguntas de la sesión 4 1. ¿Cuál es la probabilidad que los datos de un cementerio puedan dilucidar la organización social de una sociedad prehistórica? ¿La posibilidad que los datos de 16 entierros puedan lograr ese objetivo? ¿Y que un cementerio en el que se recuperaron y excavaron debidamente un total de 233 entierros pueda lograr ese objetivo? 2. ¿Qué tipos y rango de información usa el arqueólogo para entender la organización social prehistórica? ¿Cómo enfoca el análisis de los artefactos que hacen parte del ajuar funerario? ¿Qué aspectos de esos artefactos usa? ¿Calidad? (decoración, colores, manufactura) ¿Cantidad? 3. ¿A qué especialistas recurre el arqueólogo para acumular la información necesaria para el estudio de patrones funerarios? 4. ¿Cómo se combina la información de jerarquía social obtenida de los patrones funerarios con la información que se pueda obtener de la organización política después de un análisis de patrones de asentamiento? ¿En que aspectos deben coincidir estas dos líneas de evidencia, en el caso, por ejemplo, de una sociedad estatal? Recursos de la sesión 4 Tema 2 § Fichas de registro de rasgos funerarios.§ Entierro del cementerio del Cerro Ñañañique, Piura. § Tumbas de la costa norte del periodo Intermedio Tardío. § Construcción de un fardo funerario Paracas. Tema 3 .§ La Pirámide Andina, módulo Flash, tiwanakuarcheo.net. § Dieta del Neolítico en las Islas Británicas (en inglés - T § Orígen del "Rey de Stonehenge" (en inglés - T § Methodology & Problems in the Excavation of Human Skeletal Remains, K. Gruspier ( T § Human Skeletons and Society in Prehistoric Italy, J. Robb ( T § An Outline of Forensic Archaeology, S. Nawrocki ( T § Patrones de movilidad y rituales mortuorios en los Andes Centro Sur, K. Knudson ( T § DNA Analysis of Moche and Sican Populations, Shinoda and Shimada ( T § Análisis de ADNmt de Restos Esqueletales del Sitio de Tiwanaku y el Origen de sus Constructores, Rothhammer et al. Tema 4 Tema 2 § Tumbas del periodo temprano la sociedad egipcia, DigitalEgypt.§ La Mastaba, precursora de la pirámide, DigitalEgypt. § Giza Archives Project. § Cementerio en el Caribe. § Módulo del monumento megalito, MCE, España § El Señor de Sipán, Lambayeque y El Viejo Señor de Sipán. § Sipán: Página de restauración de metales. § Excavaciones de Sicán. § Moche Foodways Project, U. de Northern Arizona. § El recinto ceremonial de Poma y la pirámide de Sicán (parte de la serie La Pirámide Andina). § Museo Nacional Sicán. Tema 3
§
Bienes Funerarios del Cementerio Chinchorro Morro 1: Descripción,
Análisis e Interpretación. Tema 4
§
Cementerios Anglo-sajones (en inglés): estudio sistemático de
cementerios en Inglaterra.
§
Catálogo en
línea del MNAAH. |
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