Campus Digital

CURSO DE ARQUEOLOGÍA Y PREHISTORIA
Dr. Alvaro Higueras

Sesión 4

Las jerarquías sociales y el estudio
de patrones funerarios


En esta quinta sesión queremos plantear los siguientes temas:

§  Tema 1: Introducción
§  Tema 2: La evidencia para establecer rangos sociales
§  Tema 3: Estudiando los patrones funerarios: estructura, cuerpo, ofrendas
§  Tema 4: Analizando un cementerio prehistórico
§  Conclusiones de la sesión 4: Estudiando cementerios y reconstruyendo jerarquías sociales
§  Preguntas de la sesión 4
§  Recursos de la sesión 4
§  Enlaces Web recomendados


Página principal  index logo    correo  mail logo   


Tema 1

Introducción

En esta cuarta sesión estudiaremos los métodos que usan los arqueólogos para reconstruir la jerarquía social de una sociedad prehistórica, es decir los grupos o rangos en los que se componía la sociedad.  Recordemos que en una sociedad igualitaria existen pocas diferencias sociales entre la población, mientras que en una sociedad estratificada la población se ha segregado en rangos, marcándose estos aun más de manera paulatina mientras la sociedad crece y aumenta su complejidad.  Hemos visto en la sesión anterior lo que significa en términos políticos en transición de sociedades hacia la organización estatal.

Los arqueólogos tienen en los entierros y contextos funerarios la mejor fuente de evidencia para estudiar los sistemas sociales prehistóricos.  Los métodos usados se apoyan en la suposición "que el tratamiento que un individuo recibe a su muerte expresa una correlación predecible con el estatus del individuo en vida y a la organización social existente a la cual perteneció el individuo" (O'Shea, 1984, Mortuary Variability. Academic Press,  p.3).  Muchos estudios etnográficos que han registrado ritos funerarios han servido para verificar estas relaciones sociales y aplicarlas a la arqueología, sobretodo por la corriente de la arqueología procesual; estos estudios enfatizaban el aspecto material de los ritos y sus correlación con el concepto de estatus.  La tendencia de arqueología post-procesual, unas décadas más tarde, buscó enfatizar aspecto ideológico y ritual de las ceremonias funerarias y su lugar en la organización social. 

¿Pero qué significa ello para la población misma?  ¿Cómo se manifiestan esas diferencias a medida que la sociedad se estratifica cada vez más?

Sabemos que la complejidad jerárquica está íntimamente ligada a la complejidad política y religiosa.  Cuanto más compleja es la sociedad, más niveles jerárquicos existirán para segregar a la población en diversos estratos sociales, cada uno de ellos con diferente capacidad de poder político, religioso, militar o económico: casta gobernante, casta religiosa, casta administrativa, artesanos, campesinos, etc.  Hoy en día aun se manejan términos jerárquicos para referirse a diferentes grupos sociales: clase aristocrática (si es que se trata de una monarquía), clase media (en relación a la burguesía), clase baja, etc.  Pero en nuestra sociedad es sólo en vida que estas clases se pueden diferenciar por el diferente poder económico que se refleja en sus posesiones terrenales; en los entierros de hoy, tales diferencias suelen ser casi inexistentes (pero quizás un análisis de tipo de ataúd y lápida pueda darnos ciertas indicaciones; pero el grueso de sus bienes no se invierte en su entierro, se hereda).

Así, como el día de hoy, el mayor poder económico de una persona se traduce en mayor posesión de bienes, mayor consumo de alimentos, y, en muchos casos, de alimentos exóticos, resultando en una dieta diferenciada, y, finalmente, en estilos de vida diferentes (la de campesinos, artesanos, guerreros, o "estáticos" y poco activos gobernantes). 

En la prehistoria esas diferencias en el contenido del ajuar funerario entre individuos existían debido a creencias en un mundo del más allá, al que los muertos debían encaminarse con sus posesiones terrenales.  Así, la sociedad egipcia faraónica tenía en el “Libro de los muertos” descrito el recorrido del muerto, que debía comenzar con el embalsamamiento del cuerpo y terminaba con el sellado de la tumba en la cual el cuerpo llevaba sus objetos personales, sus sirvientes (en forma de estatuillas) y alimentos.


 

Muchas otras sociedades también tienen a temas funerarios como parte importante de la iconografía en objetos funerarios.  Así como las escenas del libro de los muertos se encuentran exclusivamente en las paredes pintadas de los hipogeos egipcios (es decir que no estaban a la vista del público), en la sociedad Moche los profusos diseños de las escenas del entierro en vasijas de asa estribo parecen haber sido también objetos dedicados exclusivamente a contextos funerarios, efectivamente fuera de vista y de circulación.  Volveremos al tema de esta y otras iconografías prehistóricas en la sesión 5.


© Donnan y McClelland 1979



Tema 2

La evidencia para establecer rangos sociales

Los bienes terrenales enterrados como ofrendas y ajuar del difunto, la inversión de trabajo y energía para construir la tumba (imagine la diferencia entre una pirámide vs. una simple fosa), el sexo y edad, la dieta, y los traumas y patologías de cada individuo que el arqueólogo exhume son las líneas de evidencia que permiten establecer su jerarquía.  En conjunto, estas evidencias provenientes de un buen número de tumbas de un cementerio permite reconstruir la jerarquía de una población, y no solamente de un individuo.

Al estudiar un cementerio, ¿qué preguntas podemos plantearnos para dirigir la investigación de la jerarquía social?  Estas podrían ser las siguientes:  ¿Hay diferencias entre los entierros de hombres y mujeres que indique una diferenciación por sexo?  ¿Hay diferencias en los entierros por grupos de edad?  ¿Cuáles son las diferencias en los ajuares funerarios entre estos grupos?  ¿Hay algún patrón en la disposición de los entierros?  ¿Están concentrados por grupos familiares?  ¿Por grupos de poder?  ¿Sin no hay diferencias en un mismo cementerio, las hay entre los cementerios de la región?

El mejor ejemplo para entender el concepto de un cementerio con una zonificación en el tipo de entierro y el origen del difunto es el cementerio de Saqqara en Egipto, considerada el área funeraria más extensa de la prehistoria.  Como se puede ver en la siguiente foto aérea.
 

  Esta es Saqqara, la primera necrópolis del periodo faraónico de Egipto a algunos kilómetros de la capital Ménfis, y a pocos metros del valle aluvial y fértil. 

En esta fotos se ve (1) la plaza frente a la pirámide escalonada de Djoser, construida por el gran arquitecto Imhotep, hacia el 2700 a.C.; es la primera construcción funeraria en forma de pirámide que sucede a la mastaba, que se sigue construyendo para personajes nobles de menor rango, en (6). En los puntos (3) y (5) note las pirámides de Teti y Unas, respectivamente, faraones de la dinastías V y VI, muy posteriores a Djoser (de la dinastía III).  Esto muestra la larga duración del uso de la necrópolis, en la que se entierran también pobladores de menor rango, como en los puntos (2) y (7).

Entre Djoser y los faraones posteriores se comenzará a usar la necrópolis de Giza, con las tres grandes pirámides.  Acceda a este recurso para conocer más de este cementerio y sus diversos sectores arquitectónicos: Giza Archives Project.

Para saber más sobre la forma arquitectónica de la pirámide en Egipto y los Andes, vea el recurso Flash de la página Arqueología Andina y Tiwanaku.


La lógica del estudio arqueológico aborda el estudio de cada una de las evidencias en un orden específico ayudando a responder las preguntas que dirijan al estudio.  Los ejemplos descritos aquí son sólo eso: ejemplos en una inmensa variabilidad de las sociedades prehistóricas en las costumbres funerarias.

Una prospección de los tipos de construcciones en el cementerio de Saqqara registrará pirámides de diferente volumen (tamaño de altura y base), mastabas, montículos, y simples fosas.  Un estudio se concentrará los esfuerzos en tumbas de un grupo particular, dependiendo de su interés en la jerarquía social.  En los Andes los cementerios de diversos grupos suelen estar separados.  El montículo funerario de Sipán era lugar de entierro de los gobernantes, pero los entierros del resto de la población de hizo a unos cientos de metros en zonas áridas de las laderas.

La prospección de un cementerio que no muestra evidencia, o evidencia parcial, en superficie se puede complementar con un estudio geofísico de resistividad de los depósitos, para confirma la existencia de construcciones subterráneas, como en el caso de este cementerio en el Caribe.

El saqueo de entierros es un tema que ha afectado todas las sociedades en todos los tiempos.  (Lamentablemente es hoy un tema que se mediatiza sólo para los países ricos en materiales arqueológicos). 
 


© National Geographic Society 1988

  Este es el dramático caso de uno de tantos cementerios prehispánicos en Perú: note la densidad de huecos clandestinos.  En esta caso se encuentra un cementerio actual al centro.  Este cementerio está cerca al sitio de Sipán, donde se encontró lo que es hoy la tumba prehispánica más rica registrada por los arqueólogos.  Vale la salvedad, pues por la calidad y apariencia de piezas que se encuentran en museos y colecciones privadas se puede asumir que los huaqueros, o saqueadores, han destruido contextos arqueológicos de mucha importancia que han sido perdidos para la disciplina arqueológica.

La existencia de huaqueros en países pobres es un tema social agudo que abordaremos en la sesión 7.

Un caso muy relevante para otros contextos es el de los megalitos en España.  Estas construcciones de montículos con una cámara funeraria de piedra interna se encuentran dispersas en todo el territorio, pero muchas han sido abiertas, removiéndose el montículo de tierra que las cubría y dejando la estructura de lajas y grandes piedras.  Vea este breve recurso educativo sobre megalitos del Ministerio de Cultura y Educación de España.  Infelizmente ha desaparecido del servidor del ministerio un excelente sitio que era una completa prospección de la variedad, distribución y situación de los megalitos (este sitio ya no existe: Guía de Monumentos megalíticos de España (http://iris.cnice.mecd.es/megaliticos/index.html).


Un paréntesis: los arqueólogos y los huaqueros

Por los principios de ética de la disciplina arqueológica no puede existir ninguna relación entre huaqueros y arqueólogos, aunque se ha sabido de arqueólogos interesados en conocer mayores detalles de los grandes trabajos arqueológicos y grandes episodios de saqueo en las décadas de los 30, 40 y 50, y han conversado con los ancianos que en aquel tiempo participaron en ellos.  Se ha sabido también de arqueólogos que se relacionan con coleccionistas para conocer las novedades del tráfico (y son esos coleccionistas que se relacionan a los huaqueros). 

Pero los arqueólogos se mantienen alejados de los huaqueros, excepto en el caso de Walter Alva que tuvo que enfrentarse de manera violenta a los huaqueros y población de Sipán que veían a la huaca como su propiedad (a propósito, uno de lo huaqueros que murió en esos enfrentamientos fue enterrado en el cementerio de la foto anterior).  Cuando llegaron los arqueólogos ya se habían saqueado tres tumbas, y las piezas más valiosas habían encontrado abrigo donde los instigadores del hurto en Lima y el extranjero.  Como regla general, los arqueólogos llegan después de los huaqueros, excepto en el caso de las tumbas de Sicán excavadas por I. Shimada, que esperó un momento social y cultural idóneo para emprender la masiva excavación que esas tumbas requerían.  En efecto, comenzó poco después del descubrimiento de Sipán, cuando el público había sido constantemente familiarizado en los medios de comunicación del peligro de los huaqueros al patrimonio cultural, de la necesidad de los arqueólogos de realizar excavaciones de contextos similares.  Así la excavación de otra rica tumba prehispánica fue una noticia menos explosiva y con menor impacto mediático.  Sin embargo, desde el descubrimiento de Sipán el número de proyectos arqueológicos que decide emprender excavación de grandes tumbas aumentó drásticamente.  Las excavaciones de Sicán, de San José de Moro y de Kunturwasi, son algunos ejemplos. 


La excavación de tumbas revelará los detalles en las estructuras de construcción, decoración de la tumba (por ejemplo, pinturas en el caso de las tumbas egipcias de alto rango, o nichos con vasijas y conchas spondylus en los Andes), ofrendas y ajuar alrededor del cuerpo, y por supuesto el cuerpo mismo, que se encontrará en un recipiente, un sarcófago de madera, una fosa con cámara de adobe, un ataúd de caña (en diferentes estado de descomposición dependiendo de la región), y como en el caso de la sociedad Paracas, enfardelado en metros de tela llana y finos mantos bordados. 

 


© Moche Foodways Project, U. de Northern Arizona

 


© Chris Rainier/CORBIS


La estructura del entierro es la primera evidencia física que se estudia.  Explore el siguiente sitio que explica la variación en las estructuras de tumbas en un periodo temprano la sociedad egipcia, por DigitalEgypt, en especial la Mastaba, precursora de la pirámide. 

Aun en situaciones de intenso saqueo, como la de esta foto y la foto aérea de arriba, la situación para el arqueólogo no es terminante.  Si el propósito de la excavación es un análisis de variación de costumbre funerarias, una prospección del área saqueada puede registrar suficiente información tanto sobre las estructuras de entierro, como sobre las ofrendas, como sobre los restos humanos -quebrados, rotos, desperdigados sobre la superficie y en los hoyos-, para iniciar el proyecto con una visión muy amplia de variación y patrones generales. 

 
© Moche Foodways Project, U. de Northern Arizona

Si bien la gran mayoría de tumbas han sido saqueadas, muchas veces quedan aun tumbas entre los hoyos que se revelan en un examen detallado.  Esta es la situación que hallamos en el cementerio del Cerro Ñañañique en la sierra baja de Piura, en el norte de Perú.  En un área entre hoyos saqueados se pudo recuperar importantes datos sobre las formas de entierro durante el Intermedio tardío en el norte de Perú.


Las ofrendas son una parte importante y central de la información de un entierro, pero, como vemos en este proceso, no la única.  Las ofrendas son el único objetivo de los huaqueros, y muchas veces destruyen gran parte de ellas buscando piezas de alto valor estético, y causan irreparable daño al contexto arqueológico.

En efecto, el registro de las ofrendas su disposición, superposición y cantidades debe ser caso de un detallado registro, fotografía y dibujo, por parte del arqueólogo.  Esto le permitirá reconstruir el proceso del entierro, comenzando con la preparación del cuerpo en la fosa o cámara (como este caso del Viejo Señor de Sipán), y recrear las etapas rituales de ofrendas al difunto, sellado de la cámara, relleno de la fosa.  Pero también un registro de la ubicación de las ofrendas y sus partes permitirá a los especialistas reconstruir los objetos después de ser limpiados y consolidados.  Investigue la página de restauración del sitio web del sitio de Sipán para apreciar la importancia de este trabajo post-investigación.

El contenido de las ofrendas es esencial para determinar jerarquía social.  La cantidad de ofrendas, la variedad de ellas, la calidad de los artefactos y el origen de ellos son indicadores del estatus de la persona enterrada.  Los elementos determinantes de ofrendas varían por región y sociedad, pero en el caso de las sociedades andinas, sobretodo a partir del Horizonte Medio (el periodo del 500 a 100 d.C.), la presencia de la concha roja del spondylus era ubicua en los entierros, con una marcada variación en la cantidad: desde una simple valva en la fosa en la arena de un campesino hasta decenas de kilos en las grandes tumbas de Sicán. 
 

 
El Spondylus princeps o mullu


Naipes de cobre


Vale acotar que este molusco proviene de las aguas calientes del extremo norte de Perú y de la cuenca del Guayas.  Su presencia en los Andes Centrales fue claramente fruto de un intenso comercio de bienes exóticos y otros recursos en la región durante ese periodo.  La sociedad Sicán, cuya población usufructuó de grandes cantidades de Spondylus en sus entierros, usó además lo que es según los expertos un medio de cambio que se usó para el comercio en la región: los naipes de cobre, láminas finas en forma de doble-T.   Estos naipes, también se encuentran en las tumbas de la costa norte durante el Intermedio Tardío, y sus cantidades, tanto como la del mullu son clara evidencia del rango del difunto.  Shimada comenta que en la gran tumba de Sicán se encontró varios cientos de kilos de mullu y otros cientos de naipes.  En otras sociedades andinas como la Paracas la jerarquía se detectaba con otros artefactos: al numero de telas de algodón y número de telas finas bordadas para constituir el fardo funerario eran indicador del estatus. Vea un ejemplo de la complejidad en la construcción de un fardo.

Hemos comentado aquí casos de entierros, ricos como los de Sipán y Sicán, pobres como los de Cerro Ñañañique y Cerro Huaringas.  Pero recordemos que el estudio de jerarquías y organización social usando entierros requiere de un universo de cuerpos suficientemente grande para poder segregar grupos y poder reconstruir la organización social.  En sociedades complejas donde los cementerios de diferentes grupos suelen estar separados eso se resuelve analizando cementerios de una misma región (en el caso de Sipán, los ricos entierros hallados en la huaca principal se podrían estudiar con los entierros de las huacas menores y de los extensos cementerios a algunos kilómetros del montículo funerario --pero el intenso saqueo de este último impide tal tarea).  En todo caso, la sociedad Moche es quizás aquella que cuenta con el mejor universo de entierros registrados arqueológicamente para realizar un estudio de sus costumbres funerarias.  Volveremos a este tema cuando analicemos un cementerio prehistórico en el tema 4.


La fase de análisis de los restos óseos o de cuerpos momificados es una última etapa en el análisis de un cementerio prehistórico.  Cabe anotar las diferencias en el proceso de conservación y los diferentes métodos de análisis a los que se les debe someter a este tipo de restos.  De hecho, la tecnología para conservar y estudiar cuerpos momificados, sean estos encontrados en glaciares, desiertos, pantanos, es sumamente complicada, y el análisis de los datos físicos requiere instrumentos muy avanzados. 

Cuando J.C. Tello descubrió el cementerio de cerro Colorado en la Península de Paracas en el sur de Perú extrajo del desierto (y su microclima) más de 300 fardos que depositó en los almacenes del Museo Nacional en Lima, en un clima neblina y más de 98% de humedad.  Sólo una fracción de esas momias se pudo desenfardelar con registro adecuado (uno de ellos lo vimos arriba).  A través de los años muchos fardos han sucumbido a su permanencia en ambientes no controlados.  El debate respecto a la acción de excavar todos los fardos se refería al hecho que si los arqueólogos no lo hacían, los huaqueros rápidamente los robarían.  ¿Pero que se puede hacer sin ambientes adecuados a su preservación?

En el caso de las momias de alturas, encontradas en los glaciares de Europa y los Andes, estas también requieren que se proporcione un ambiente que mantenga el frío que permitió su preservación.  Estas momias aparecieron debido al actual acelerado deshielo de los Alpes y los Andes.  Observe dos importantes ejemplos de estos casos: las momias de los Andes y la momia Ötzi encontrada en los Alpes entre Italia y Austria (véalos en enlaces recomendados).

En comparación al cuidado necesitado por las momias, los huesos humanos (sin restos orgánicos) son evidencia que requiere de mucho menos cuidado.

El  análisis físico y químico de los restos óseos encontrados en los entierros o momias son muy relevantes para reconstruir situaciones económicas y de acceso a recursos por diferentes grupos de población. El análisis antropológico físico, para observar traumas (heridas, fracturas y evidencia de violencia) y patologías y enfermedades en los huesos de la población estudiada y luego químico para establecer patrones y deficiencias en la dieta han brindado importantes datos para establecer grupos de población que accedían a alimentos más nutritivos y ricos, grupos que se dedicaban a tareas específicas como agricultura, guerra, en el patrón de especialización laboral que ocurre en sociedades complejas, o en sociedades simples y con economías limitadas. Ello ocurre en poblaciones tempranas, pescadoras, que muestran degeneraciones en los huesos del oído por su frecuentes actividades de buceo en las aguas del Pacífico.

Los rasgos físicos y químicos pueden ser comunes o anómalos en la población y su incidencia permitirá establecer evidencia más sólida para reconstruir la jerarquía social, y las costumbres de los individuos estudiados.  Por ejemplo, el estudio antropológico de los restos óseos del Señor de Sipán observó:

"Su deteriorada osamenta nos permite saber que murió a una edad promedio de 40 años y que, con excepción de una incipiente artritis, gozaba de buena salud. Su estructura corpórea demuestra poco trabajo físico y el escaso desgaste dental habla de una dieta especial. Esto le permitió alcanzar una estatura de 1.67 m (alta para su época). Las particularidades físicas que muestra señalan una especial forma de vida y caracteres hereditarios: debió integrar una casta de hombres nobles que heredaban el poder" (citado de sipan.perucultural.org.pe)

Lógicamente, estos son rasgos físicos poco comunes en una sociedad, pues no podría sobrevivir con individuos en esas condiciones. En el tema 3 desarrollaremos los análisis físicos y químicos de huesos humanos.


El concepto de estatus

El proceso de cambio de una sociedad simple a una sociedad compleja es gradual en muchos aspectos excepto en uno especial: como se define el estatus en la población. Veamos las definiciones de estos conceptos:

Estatus adquirido: Situación social y prestigio que refleja la capacidad de un individuo de adquirir una posición en sociedad por logros y éxitos individuales, y no por nacimiento. Se encuentra en sociedades más igualitarias.

Estatus adscrito: Situación o prestigio social atribuido a un individuo por nacimiento, como resultado de factores hereditarios y sin importar capacidad o realizaciones.

El estatus en una sociedad de bandas o tribal es adscrito mientras que ya en sociedades cacicales para adelante el estatus en un concepto adquirido, usualmente de forma hereditaria.

Así, en una sociedad prehistórica (en muchos casos politeísta, de creencias muy diferentes a las cristianas, musulmanas o judías –religiones monoteístas) un pescador será enterrado con sus tres anzuelos de cobre, red de pescar, un par de flotadores, y varios recipientes de calabaza o mate, en una fosa en la arena, quizás en un cementerio en el borde del mar cerca de la aldea. El agricultor será enterrado, por ejemplo, con tres cántaros de cerámica, cuatro platos con alimentos, deshidratados por el tiempo, tres herramientas agrícolas de madera, algunos cuchillos de piedra, y su cuerpo envuelto en una estera de caña, en una fosa cuyas paredes fueron reforzadas por una hilera de piedras. ¿Qué pasaba con los entierros de personajes de rango más importantes?

En una jefatura tribal o sociedad cacical temprana (o segmentaria como vimos en la sesión anterior), el jefe o cacique de esta sociedad tendría una tumba más grande que cualquiera, por ejemplo un túmulo o mausoleo de tierra, y este individuo concentraría muchos de los bienes que en esta sociedad se consideraban suntuarios (azadas de bronce, cerámica pintada, conchas de spondylus, etc.), en muchos casos son importados, y estaría ataviado de formas más sofisticada: envuelto en textiles finos, con un ataúd de caña, con mascara funeraria sobre su cabeza, entre otros indicios. Ese es el jefe que consiguió su poder en la constante lucha política en su sociedad.

Sin embargo, si en ese mismo cementerio se encuentra un entierro de niño con la misma cantidad y variedad de ofrendas que el jefe, es obvio que patrones diferentes están organizando la sociedad: el niño no puede haber logrado las hazañas o éxitos de un adulto en sus pocos años de vida. Lo más probable es que haya sido el hijo del jefe destinado, si es que hubiera llegado a edad adulta, a heredar la jefatura. Este es un caso de estatus adscrito.

Cuando el cacicazgo incrementa su complejidad, debido a una necesidad de manejar y controlar más recursos –que el(los) jefe(s) van a concentrar para su beneficio –y que acabarán siendo parte de su ajuar funerario, aparecen nuevos estratos de población asociados a una nueva administración y organización laboral, especialmente con artesanos dedicados a tiempo completo a sus tareas (que además se dedican a producir esos objetos suntuarios, que acabarán en las tumbas, que requieren especialización, tiempo y mucha habilidad). Como dijimos antes, mientras estos cambios pueden ser paulatinos, usualmente la adopción del estatus adscrito es rápida.

Cuando se establece la sociedad estatal, encabezada por un líder, príncipe o rey, cuya posición será de carácter hereditario, se acentúan las diferencias en la parafernalia funeraria, desde su contenido hasta su estructura. Esas grandes tumbas, sobre o bajo la tierra, son reflejo de la grandeza y poder del personaje por encima de toda la demás población. Y entre estas grandes tumbas y las simples fosas cavadas en la arena encontramos tres o más tipos de entierro que reflejan los diferentes rangos sociales.

Pero reflexionemos un momento sobre los artefactos que componen el ajuar funerario, tanto los de aquellos personajes que recibieron los objetos más finos y suntuosos, como de aquellos que fueron enterrados con pocos objetos de simple manufactura.


Tema 3

Estudiando los patrones funerarios: estructura, cuerpo, ofrendas


El contexto completo de un entierro se compone de estas tres fuentes de evidencia: la estructura que guarda al cuerpo, el cuerpo del fallecido y su preparación, y las ofrendas que se le dedicaron. Son las correlaciones que se establecen entre estas tres líneas de evidencia que van a permitir establecer patrones funerarios distingan los grupos jerárquicos de una sociedad.

Análisis de la estructura funeraria

La variabilidad es inmensa: entre la más simple, la fosa en arena o tierra, y la más compleja, la pirámide, existen muchos tipos de entierro: bajo tierra, sobre tierra; con estructura, sin estructura, con sarcófago, ataúd, manto o esteras, etc.  Cualquier descripción de las variantes de entierros prehistóricos pecaría de incompleta pues la posibilidades son infinitas. 


Veamos las variables que J. Tainter consideró al estudiar 512 entierros del periodo Woodland Medio (150 AC - 400 DC) en la región de Illinois, en el centro de Estados Unidos.  Estas variables incluyen aspectos tanto de la posición del cuerpo, la estructura del entierro, y las ofrendas depositadas en el entierro.

parte variables explicación 
cuerpo Sin cremación Cremación entierro de las cenizas
Articulado No articulado En un osario los huesos son descarnados previo al entierro y desarticulados
Supino No supino Cuerpo tendido sobre
el dorso
Extendido No extendido Puede estar en
posición fetal
estructura Superficial No superficial Sobre o bajo tierra
Rampas Sin rampas Con rampas denota una estructura más grande
Cubierto de troncos No cubierto de troncos Una forma de sellar la tumba
Cubierto de lajas No cubierto de lajas Una forma de sellar la tumba
Paredes de tierra Paredes de troncos  Para reforzar la fosa del entierro
Losas en la tumba Sin losas en tumba Para arreglar la base
de la fosa
Enterrados en posición central No enterrado en posición central Localización de
la tumba
Individual Múltiple Número de individuos en fosa
ofrendas Con ocre Sin ocre Mineral de color amarillo, óxido de hierro hidratado
Con hematita Sin hematita Mineral de hierro oxidado, rojo, sirve para bruñir metales
Artículos suntuarios importados sin ellos  
Artículos suntuarios
locales
sin ellos  
Artículos utilitarios/herramientas sin ellos Azadas, arcos, flechas, bolsas, sandalias

Estas variables son seleccionadas de los hallazgos recuperados en la excavación y representan el primer paso del análisis de los patrones funerarios del cementerio.  Se trata de variables generales: en ellas no se detalla de qué artículos suntuarios locales o importados se tratan.  Sin embargo, se aísla elementos que por su cantidad son sospechados importantes, como ocurre con la hematita y el ocre.  Como veremos, en un siguiente caso, otro arqueólogo puede considerar otras variables como piezas de cerámica y de metal, que también existían en la sociedad Woodland.

Al disponer de un universo grande de entierros (512 en este caso), el arqueólogo está en capacidad de analizar la estructura social con todos los entierros registrados para la sociedad Woodland en la región, y no solamente con la situación individual de algún entierro.  Se espera que una reconstrucción de la organización social tome todos los datos disponibles en consideración.  Usualmente, es la riqueza en la construcción y en las ofrendas de alguno de los entierros, y quizás sólo uno, que atrae el estudio y la publicidad.  Ello ocurre frecuentemente cuando el arqueólogo ha descubierto un grupo de entierros ricos, mientras que los entierros de los demás estratos de la población quedan sin estudiar. 

En este caso, Tainter pudo ensayar la reconstrucción de la jerarquía social de los Woodland luego de reconstruir el patrón funerario de la sociedad.  Esta jerarquía no es vista como un orden lineal de casos, pero como un orden piramidal de grupos de casos, en las que los entierros más ricos eran pocos y los entierros más pobres muchos, con grupos entre estos dos extremos, con cada nivel agrupando casos con similitudes en sus ofrendas y en sus rasgos de estructura funeraria.

¿Cómo analizar las numerosas ofrendas y rasgos de 512 entierros? ¿Cómo discernir los grupos de entierros que pertenecerían a cada uno de los niveles de una sociedad prehistórica?  Los arqueólogos hace uso de métodos estadísticos exploratorios para discernir si se pueden establecer grupos de población según sus asociaciones con ofrendas.  O, en otras palabras, si las ofrendas, sus combinaciones y su número, indican diferentes grupos sociales.  Veamos entonces en el siguiente módulo como funciona el análisis de conglomerados para investigar las ofrendas y rasgos del contexto funerario para definir jerarquía social. Para este ejemplo usaremos los datos de C. Peebles obtenidos en 719 entierros del sitio de Moundville, Alabama, Estados Unidos (C. Peebles, Moundville from 1000-1500 AD, en Chiefdoms of the Americas, R.D. Drennan y C.A. Uribe eds., pp.21-42. University of America Press.)

 

Análisis de conglomerados: investigando ofrendas y rasgos
del contexto funerario para definir jerarquía social.



Este módulo nos ha mostrado un método muy usado por la arqueología para poder explorar los numerosos datos que se registran en el campo, el de cientos y a veces miles de artefactos que se encuentran en una excavación, sea de cementerios o de sitios ocupacionales.  Pero en el caso de los cementerios, donde cada entierro es una unidad definida (si este se excava correctamente y se identifican bien los entierros, por ejemplo, en el peor de los casos, cuando estos son en fosas de arena y sin marcadores o estructuras), el análisis de conglomerados permite definir qué elementos (ofrendas) son cruciales para segregar los grupos de la población según los objetos funerarios que lleva en su ajuar. 

Como mencionamos al iniciar esta sesión, el análisis de los objetos funerarios es la mejor evidencia disponible para definir el acceso a recursos en vida de los cuerpos enterrados en un cementerio, y un importante documento para definir la jerarquía social.  La complejidad del estudio del ajuar funerario varia mucho, y muchos estudios exploran los datos de maneras más simples, pero llegando a conclusiones tan validas como aquellas que usan métodos estadísticos más complejos.  Un excelente ejemplo de ello y que recomiendo revisar con atención es el artículo de la revista chilena Chungará, Bienes Funerarios del Cementerio Chinchorro Morro 1: Descripción, Análisis e Interpretación, por Vivian Standen.  En realidad, los patrones funerarios de la sociedad Chinchorro representan uno de los mejores ejemplos de información para una sociedad prehispánica, sin duda atraído por los muy tempranos ejemplos de momificación artificial en los Andes, combinado con la excelente preservación de los cuerpos en la árida costa del norte de Chile.  En particular, vea el artículo de Agustín Llagostera en la misma revista Chungará, Patrones de Momificación Chinchorro en las Colecciones Uhle y Nielsen.  (Para más enlaces a la sociedad Chinchorro de la barra de enlaces 4suyusAndinos, en los Andes Centro Sur>Azapa y en Tópicos>Bioarqueología).


Análisis físico y químico de huesos humanos de contextos funerarios.

Estos importantes análisis no son realizados por el arqueólogo.  El o la antropólogo/a físico/a, o bioarqueólogo/a como se les llama últimamente, se encargará de realizar el examen de los restos óseos para determinar aspectos esenciales de la población estudiada: distribución de la población por sexo, distribución por edades, traumas visibles en la superficie de los huesos, como fracturas, golpes, cortes, resultado de diversas actividades como la guerra y la agricultura; enfermedades en los huesos, o marcas de desnutrición durante la vida del individuo. 

(Pero seamos un poco más precisos: la antropología física es diferente que la bioarqueología.  La primera es una actividad que se limita a proporcionar un informe de los datos físicos registrados en los huesos, mientras que la segunda es hecha por una persona con formación en arqueología y aspectos biológicos, que le permite realizar tanto el análisis, de los huesos en este caso, como la interpretación de esos resultados en el marco del desarrollo social, político u otro de la sociedad en estudio.)

Una informe estándar de un antropólogo físico puede condensarse como en la siguiente tabla, que proporciona sexo, edad y estado del individuo:

(Cuadro 1 tomado de Guffroy, Higueras y Galdós, Construcciones y Cementerios del Periodo lntermedio Tardío en el Cerro Ñañañique, Departmento de Piura". Bulletin de l'Institut Francais d'Etudes Andines, 18(2): 209-240.

Los antropólogos que se encargaron del análisis complementan el cuadro con el siguiente comentario (ciertamente condensado por el arqueólogo):

"Distribución por edad y sexo
Existen diez niños menores de 10 años con igual proporción entre mayores y menores de cuatro años.  Otros cuatro individuos parecen haber fallecido entre los 10 y 20 años, mientras que se han reconocido los restos de 12 adultos, la mayoría mayores de cuarenta años.  Se pudo determinar (K. Piazeszki y A. Boza 1987) el sexo de 11 esqueletos, probablemente femeninos en 7 casos.  Aunque la relativa pequeñez de la muestra nos obliga a ser prudentes en cuanto a las interpretaciones, estos datos parecen sin embargo reflejar una situación de fuerte mortalidad infantil, una reducida mortalidad entre 15 y 40 años y una esperanza de vida promedio ligeramente superior a los cuarenta y cinco años."
(p. 220)

Sin entrar en muchos detalles del procedimiento de determinar sexo en esqueletos, recordemos que sólo se puede establecer sexo de un individuo con cierta seguridad a partir de los 15-20 años de edad. 

En este segundo ejemplo presentamos una tabla que describe los indicadores de estrés y patologías encontrados en los entierros excavados en las plataformas y pirámides del recinto ceremonial de Sicán y Batán Grande en Lambayeque, costa norte de Perú (encontrará en la lista de recursos recomendados un enlace que explica este importante sitio arqueológico y otro al Museo Nacional Sicán y su proyecto de investigación).
 

(Tabla 3, tomada de Izumi Shimada et al. An Integrated Analysis of Pre-Hispanic Mortuary Practices A Middle Sicán Case Study, p. 382. En Current Anthropology Volumen 45, Número 3, Junio 2004. © The Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research.)

Glosario para la tabla (por columnas)
Contexto: grupo de individuos agrupado por proveniencia y por grupo de edad   /   Edad   /
Hipoplasia de esmalte dentario: efecto de malnutrición endémica  /  Caries dentales/dientes presentes  /
Líneas de Harris distales (tibia izquierda y derecha): efecto de malnutrición periódica que afecta el crecimiento del cartílago y actividad osteoblástica en los extremos (epífisis) de los huesos largos  /
Cribra Orbitalia: afección de los huesos de la orbita causado por bajo consumo de hierro y/o parásitos y otras infecciones   /   Hiperostosis porótica: afección de las suturas craneales, debido a las mismas causas que la anterior  /  Severidad de hiperostosis porótica.

Shimada et al. comentan el estudio y su objetivo:

"Los patrones observados en los indicadores de estrés fueron usados para determinar si había una correlación entre estado de salud y estatus social deducido del acceso a metales. Esperábamos que la élite de Sicán habría gozado de un mejor estado de salud, mientras que los individuos de un estatus social más bajo habrían manifestado más patologías relacionadas a desnutrición y enfermedad causadas por poca higiene, condiciones de vida hacinadas, acceso inadecuado a recursos y otros factores sociales." (op. cit. p. 381).

Agregan:  "Todos los restos óseos fueron examinado buscando traumas relacionados con el combate o la guerra. Los posibles casos de tales traumas fueron vistos solamente en la élite alta y baja en Huaca Loro y Huaca Las Ventanas al sur.
        [...]  los resultados presentados aquí indican que el estatus social jugó un papel importante en la exposición o respuesta a los efectos del desarrollo de estrés. La tendencia básica de un desarrollo superior del estado de salud de individuos de alto estatus parece confirmarse para los individuos de la tumba este y los varios individuos de alto estatus de la tumba oeste."
 (ibid. p. 382).

Este es un estudio importante donde la premisa  riqueza = salud  parece funcionar.  Así como existen casos similares en otras sociedades de los Andes y en regiones aledañas a Sicán, en otros periodos y regiones se ha mostrado que la correlación no es tan simple debido a que otros factores afectan el patrón de desarrollo de salud y el estrés en la población.  Estos pueden ser factores relacionados con la dieta acostumbrada por otras sociedades, la ecología de la región, el sistema político imperante, la situación climática, etc.

Nota: mayores detalles sobre los pormenores de la antropología física requerirían de una sesión dedicada al tema.  Lamentablemente no he encontrado un recurso que pueda recomendar con entusiasmo para profundizar detalles de la disciplina.  Pero consulte los siguientes documentos para una revisión sumaria del proceso de estudio de cementerios, Methodology and Problems in the Excavation of Human Skeletal Remains, por K. Gruspier ( T babel fish ) y, para una breve aproximación a patologías humanas, Human Skeletons and Society in Prehistoric Italy, por J. Robb ( T babel fish ).  Además, consulte An Outline of Forensic Archaeology, por S. Nawrocki ( T babel fish), para ver cómo las técnicas arqueológicas se aplican en la rama forense de la antropología hoy en día.


Los análisis químicos de huesos de entierros se han enriquecido con el perfeccionamiento de nuevas técnicas para investigar con mayor detalle información ósea, allende la observación física como vimos con el ejemplo de los entierros de Sicán.  Estos análisis químicos permiten identificar detalles de la dieta, patologías y enfermedades y obtener muestras de ADN (ácido ribonucléico mitocondrial) para establecer el origen y la dispersión de poblaciones prehistóricas.  Este método es cada vez más comentado en los últimos años, sobre todo en los campos de la arqueología o antropología forense, en el contexto de casos policiales y en casos de identificación de víctimas de guerra y terrorismo.

Estos análisis pueden llevar a descubrir situaciones sumamente interesantes sobre la vida de un individuo en particular o de grupos de población.  Por ejemplo, un estudio de un reducido número de pobladores del periodo Neolítico en la isla de Gran Bretaña revela que la dependencia de la población en la carne animal era mayor que lo pensado, en un periodo en que se asumía una mayor dependencia en plantas y productos de la agricultura (nota en inglés - T babel fish ).  Otro análisis, también de Inglaterra, de la osamenta de un poblador de la región del famoso sitio de Stonehenge (del individuo que fue llamado "rey de Stonehenge" por la cantidad de ofrendas que llevaba en su tumba), reveló que el individuo no era indígena sino que había migrado de los Alpes, situados a 2000 km. de distancia (nota en inglés - T babel fish ).  Estudios como estos revelan las particularidades que existen e sociedades que se califican frecuentemente bajo etiquetas generales.  Esas generalizaciones se enfrentan ahora y en el futuro a detalles que surgen de estos análisis muy puntuales.

Veamos tres casos de análisis químicos y con ADN relacionados a poblaciones andinas y los problemas que buscan resolver.  He incluido el enlace a los textos originales, pero estos textos son escritos con lenguaje muy técnico para profesionales de manera que podrían encontrar dificultad en su lectura.  Son incluidos aquí para apoyar el resumen que se presenta a continuación.  Los enlaces recomendados son recursos de información general relacionados con cada caso.

Caso 1:  Patrones de movilidad y rituales mortuorios en los Andes Centro Sur

Investigador: K. Knudson.

Objetivo: Investigar patrones de movilidad y rituales mortuorios en los Andes Centro Sur durante el Horizonte Medio, cuando se desarrolla la sociedad Tiwanaku (500-1000 d.C.).

Hipótesis
: Las colonias del Altiplano en el cementerio de Chen Chen en el valle de Moquegua, a 1200 msnm y 300 km. de distancia del sitio de Tiwanaku, y en San Pedro de Atacama, a 760 km. al sur tendrían presencia física de habitantes oriundos del Altiplano.

Contexto
: Las sociedades andina, y la sociedad Tiwanaku, se organizaban en unidades políticas, ayllus, cuyos integrantes establecían residencia en zonas de diverso potencial agrícola, con el objetivo de acceder a un amplio rango de alimentos y bienes: es el llamado sistema de verticalidad o archipiélagos. Fue también un periodo de alta movilidad por intercambio de bienes entre las diversas regiones que muestran presencia de artefactos de estilo Tiwanaku.

Método
: Aplicar el análisis de isótopos de estroncio para identificar el origen de los restos óseos en Moquegua y Atacama.  Este análisis mide la acumulación de estroncio en el esmalte de los dientes y huesos, proceso que ocurre en la niñez y juventud de los individuos con el consumo de agua y alimentos.

Resultado
: La hipótesis se confirma al identificar que parte de los cuerpos enterrados en Chen Chen son de origen altiplánico.  Pero no así en San Pedro de Atacama.  Este caso confirma lo que se ha propuesto en base al estudio de artefactos de estilo Tiwanaku y locales, que durante esta época los movimientos de población se hicieron en forma de colonias económicas (poblaciones del altiplano en los valles) y movilidad laboral (en forma de caravanas con comerciantes y artesanos que se asentaban de manera muy temporal en Tiwanaku y otros sitios.

Recurso:
artículo en inglés - T babel fish.

Recurso complementario 1:
La sociedad Tiwanaku, Módulo Flash . Tiwanakuarcheo.net.
Recurso complementario 2:
Tiwanaku en Moquegua
, P. Golstein.
Caso 2: Origen de la población de Tiwanaku

Investigadores: F. Rothammer et al.

Objetivo: Identificar el origen de la población que habitó el sitio de Tiwanaku.

Contexto
: El sitio de Tiwanaku fue un sitio que atrajo a poblaciones de todos los Andes Centro Sur, en calidad de caravaneros, artesanos, peregrinos y señores de alto rango, por el carácter ceremonial que tenía el sitio.  Tal variación en la composición de la población, tanto en jerarquía como origen geográfico, ha sido observada en las extensas excavaciones en el sitio.

Método
: Extracción de muestra de ADN de 18 esqueletos excavados en el sitio, provenientes de diversos sectores de actividad del sitio.  Sin embargo, esta muestra modesta presenta la posibilidad de pertenecer a individuos que realmente provienen de diferentes partes de los Andes.

Resultado
: Este es más bien general: los cuerpos analizados se relacionan genéticamente con grupos amazónicos y quechuas actuales y no, como es tradicionalmente asumido, y en base a fuentes lingüísticas, a grupos Aymara, la población que hoy habita en el Altiplano del Titicaca.

Recurso
: Artículo en la revista Chungará.

Recurso complementario 1: Investigaciones en Tiwanaku, Vranich (en inglés; (
T babel fish )
Caso 3: Los entierros de élite de centro ceremonial de Poma, Lambayeque.

Investigadores
: K. Shinoda, I. Shimada et al.

Objetivo: Identificar, usando análisis de ADN, si existe relación de parentesco entre las decenas de personas sacrificadas en los ritos funerarios de la sociedad Sicán y Moche.

Contexto
: Este tema es importante para entender ritos funerarios, sistemas de sucesión y herencia del poder en sociedades andinas.  Aún se debate en círculos históricos y etnohistóricos que estudian la sociedad Inca las forma de sucesión del imperio tal como lo describieron los cronistas en los siglos XVI y XVI.  Para sociedades más antiguas que la Inca estas preguntas son aun más urgentes.  Afortunadamente, las excavaciones de los grandes señores de Sipán y Sicán, donde los contextos funerarios se componen del personaje principal y cuerpos secundarios, han provisto información esencial para tratar estos problemas.

Método
: Extracción de muestra de ADN de 18 esqueletos excavados en el sitio de Poma, de la sociedad Sicán, y de Sipán, de la sociedad Moche.

Resultado
: Una parte de los seres humanos, en su mayoría mujeres, sacrificados (¿víctimas o inmoladas de libre albedrío?) en el rito funerario de los grandes señores de Sicán pertenecen a los mismos grupos de parentesco de parte materna.  El contexto de Sipán revela que se trata de un grupo familiar: el personaje principal, aparentemente el tío, está acompañado de varios individuos que serían sus sobrinos.

Recurso
: Ver artículo en inglés - T babel fish.


Recursos complementarios sobre ADN: Para un explicación sucinta del ADN y sus usos en análisis poblaciones consulte el artículo de Luna Calderón, ADN Mitocondrial Taino en la República Dominicana Vea también la ficha de la momia Juanita en la enciclopedia Wikipedia y el acápite sobre el uso de ADN.


Tema 4

Analizando el espacio en un cementerio prehistórico

Al terminar la excavación de un cementerio (o de parte de él, debido quizás a la limitación de recursos), de completar el análisis del ajuar funerario y de recibir los informes de los análisis de antropología física (u otros análisis químicos), el investigador puede producir un mapa de la distribución de los principales rasgos, y los principales patrones que ha podido discernir.

Veamos el módulo elaborado con los datos del cementerio de Elsloo publicados por P. van der Velde en, La Antropología Social de un Cementerio Neolítico en los Países Bajos. (The Social Anthropology of a Neolithic Cemetery in the Netherlands. Current Anthropology 20: 37-58. 1979).  Las premisas del estudio de van der Velde son complicadas: propone que la organización social de la sociedad (formación social - en paréntesis los términos marxistas que utiliza) de Cerámica Lineal, estudiada en un universo de en el cementerio de 113 individuos, se estableció según forma de organización (modos de producción) de una sociedad con una jerarquía muy incipiente, con rasgos novedosos:

(1) matrimonio, como un síntoma de una modo de producción doméstico tant en forma monógama como bígama; (2) organización de parentesco matrilineal, como instancia del modo de producción de linajes -una distribución geográfica uxorilocal (denota la residencia de la nueva pareja en la casa/comunidad de la esposa - opuesto a virilocal) de los entierros, más una diferenciación según distinción social [...]; (3) especialización como un aspecto de un modo de producción algo más vago, que toma tres formas: énfasis en puntas de flecha, cerámica, y azadas; [...] (traducción mía; van der Velde, p. 46).

Elsloo: un cementerio prehistórico en forma gráfica: análisis de
patrones espaciales y organización social.



Van der Velde ha utilizado métodos estadísticos exploratorios (y también de confirmatorios) para establecer la importancia de ciertas ofrendas frente a otras para definir los patrones relevantes del sitio. En este caso utilizó el análisis de componentes principales, y no el análisis de conglomerados, como nosotros vimos más arriba.  A ello añade un análisis espacial de vecino más cercano para definir parejas enterradas juntas en el mismo lugar.

Una exploración detenida de los datos en el módulo del cementerio de Elsloo permiten establecer ciertos patrones en la distribución de ofrendas: los entierros más ricos (aquellos que se identifican con la variable ofrendas, y luego la variable inventario) son aquellos que se encuentran en las agrupaciones espaciales que van der Velde propone son de individuos ligados por matrimonio.  Lo más revelante es que tanto hombres como mujeres tienen ajuares muy ricos, y usualmente son los individuos en pareja (variable grupos) que comparten esa riqueza.

El trabajo de van der Velde resultó novedoso en ciertos aspectos: no recurrió a la tendencia tradicional de asociar producción de cerámica con las mujeres, o que encontró excepciones en el caso de asociar las puntas de flecha don entierros de hombres.  Sin embargo resultó controversial en la forma de percibir matrilocalidad en una muestra arqueológica, en la evidencia material.  Pero mientras la muestra fue sumamente sólida para proponer esa forma de organización para el periodo, el mismo van de Velde sabe que tendrá que estudiar un cementerio similar para sustentar lo propuesto para Elsloo.

Es interesante anotar que cuando se realizó este trabajo no se conocía el análisis de ADN en restos arqueológicos (o en cualquier resto orgánico).  La conclusión del trabajo de van der Velde de haber identificado agrupaciones familiares organizadas por descendencia matrilineal hubiera sido mucho más fácil, por no decir, más preciso, si los huesos de los individuos pudieran ser analizados con ADN y comparados entre ellos para establecer grupos familiares.  En efecto el AND mitocondrial heredado por línea materna haciéndolo un instrumento ideal para este tipo de análisis. (Tal es es caso en la antropología forense donde el uso de ADN ha aumentado drásticamente el número de individuos identificados en comparación con la  identificación realizada por métodos tradicionales).

Nota: En la sección de recursos encontrará un enlace al sitio de cementerios Anglo-sajones donde podrá revisar el banco de datos para varios cementerios del periodo Sajón en Inglaterra, y un enlace a una forma más tradicional de describir los entierros descubiertos en cada temporada se encuentra en el sitio web del proyecto arqueológico en el importante sitio de Çatal Höyük en Turquía.



Conclusiones

 Estudiando cementerios y reconstruyendo jerarquías sociales
 

El tema de esta sesión, la excavación de entierros y el uso de sus datos para esbozar la organización social de una sociedad prehistórica, es particularmente importante en la investigación arqueológica.  Es también una de las tareas más complejas, que requiere una mayor asistencia de un equipo que pueda contribuir en el análisis de las varias líneas de evidencia disponibles: las ofrendas, en una amplia variedad de materiales, desde los más exóticos a los más comunes, el estudio de restos óseos y el análisis físico y químico de ellos, la interpretación de las construcción de estructuras funerarias y de la posible secuencia de entierros. (Lea la lista de autores del artículo de Shinoda y Shimada sobre ADN)

Este último punto es particularmente importante en muchas de las estructuras funerarias andinas donde las costumbres funerarias varían mucho, aun en un mismo valle y en un mismo cementerio.  Por ejemplo, hemos mencionado los casos de Sipán y Sicán en relación al estudio de ADN de los individuos excavados en las tumbas monumentales de ambos sitios.  Pero las diferencias en las formas de entierro monumental entre ellos es notable, aun cuando solo 90 km. y unos 300 años les separan.  La superposición de entierros en la plataforma de Sipán demostró una secuencia de unos 80-100 años de entierros de personajes importantes.  Mientras tanto en Sicán la fosa profunda en el zócalo de la plaza ceremonial representa un solo evento que solo se repetía en otro lugar de la plaza para el siguiente personaje.  Los sitios web de ambos proyectos están listados al final de la sesión y brindan una buena idea de las diferencias entre las costumbres funerarias de la elite de las sociedades Moche y Sicán.

Uno de los puntos más importantes del capítulo es subrayar que para establecer patrones funerarios se requiere de universos de entierros suficientemente grandes para notar la variabilidad en estructura, ofrendas y identidad de los individuos.  Es por ello que son pocos los arqueólogos que logran por sí solos y en base a los datos excavados en el campo proponer una reconstrucción completa de la jerarquía social de una sociedad prehistórica.

La huaquería y el saqueo de cementerios son factores que impiden que los arqueólogos puedan obtener información excavada sistemáticamente de entierros (es cierto también que el costo de proceder a una correcta excavación de un cementerio es muy alto).  Los huaqueros no destruyen sitios habitacionales, pero cementerios donde están seguros pueden encontrar los artefactos para su comercio.  Estos problemas de la arqueología versus los huaqueros no son nuevos: desde que J.C. Tello halló importantes cementerios Paracas hasta las excavaciones de Sipán de W. Alva, pasando por los grandes saqueos de los entierros Sicán en la década de los cuarenta y cincuenta hechos por los hacendados de la región. Veamos estos casos.

En la década de los veinte, J.C. Tello, habiendo descubierto el cementerio de Cabeza Larga, decide exhumar todos los fardos, alrededor de 400, para impedir que los huaqueros los roben.  Almacenados en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia de Lima, muchos fardos fueron abiertos con registro (como en la página que vimos arriba) y se hallan hoy custodiados por el Museo (y disponibles en el catálogo en línea del MNAAH). Pero muchos también se deterioraron en los húmedos almacenes del museo sin llegar a ser estudiados.

La acción de W. Alva y el Museo Brüning de Lambayeque fue el primer caso en el que las autoridades pudieron frustrar la acción destructiva de los huaqueros.  Ello permitió que los arqueólogos pudieran excavar de manera precisa y con un registro completo de todos los contextos lo que es la tumba del personaje prehispánico más importante (y la tumba más rica) que se ha descubierto en los Andes.  Hasta ese entonces, este honor lo tenía el personaje de la "Tumba del Guerrero" descubierta en el valle de Virú en los años cincuenta.  Era un personaje enterrado en un ataúd de caña con un muy elaborado báculo de madera con piedras incrustadas.

Los arqueólogos están muchas veces muy cercanos a los huaqueros y coleccionistas; no es de extrañar pues tienen un interés similar en recuperar vestigios de la vida prehispánica, pero la diferencia es clara: los arqueólogos no comercian con las piezas.  J.C. Tello fue quien consiguió para el Museo Nacional el famoso "Tumi de Illimo", pieza que fue robada en los años ochenta del MNAAH.  El museo aun posee algunos pobres pedazos de la pieza que fueron recuperados.  Es probable que J.C. Tello fuera alertado y llamado a Poma donde llega a adquirir la pieza.

Los saqueos más famosos en Poma fueron hechos por los hacendados, dueños de las tierras y, en esos tiempos, sus recursos naturales y culturales.  Felizmente, existieron hacendados con mayor interés en los bienes culturales de sus tierras, y así R. Larco Hoyle, quien excava cientos de entierros Moche en sus tierras de la hacienda Chiclín en el valle de Chicama, se convierte en uno de los investigadores más importantes de los Andes Centrales. Su obra Los Mochicas está disponible en línea gracias al Museo Larco Hoyle y PeruCultural.

Es posible que el arqueólogo decida estudiar un cementerio que haya sido saqueado.  Es muy probable que quede mucha información sin disturbar.  Eso fue lo que se hizo en el cementerio de Ñañañique en Chulucanas, Piura,, cuyos datos hemos usado dos veces en esta sesión.  El área de excavación fue establecida en parte del cementerios situada entre tres o cuatro grandes hoyos de saqueo.  Los diez metros cuadrados sin saquear permitieron el estudio inicial de las costumbres funerarias del periodo Tardío en la región.

Mientras los cementerios saqueados pueden ser de uso para al arqueólogo al tener el potencial de revelar información en su contexto original, los artefactos desperdigados en el sitio, los artefactos encontrados en las casas de los campesinos de la zona, los artefactos encontrados en las repisas de los coleccionistas, y muchos artefactos encontrados en los museos, carecen de valor para ser usados en la interpretación y la reconstrucción de modos de vida y organización de sociedades pasadas.  Tienen un valor diferente, siendo usados para estudios estilísticos, iconográficos, y aun hasta tecnológicos (aunque es recomendable que los arqueólogos no lleven a cabo estos análisis en piezas en posesión de coleccionistas, personas que deliberadamente promueven la destrucción del patrimonio arqueológico); sin embargo al no conocerse la proveniencia exacta de muchos artefactos los resultados son bastante menos útiles.




Preguntas de la sesión 4


1.  ¿Cuál es la probabilidad que los datos de un cementerio puedan dilucidar la organización social de una sociedad prehistórica?  ¿La posibilidad que los datos de 16 entierros puedan lograr ese objetivo?  ¿Y que un cementerio en el que se recuperaron y excavaron debidamente un total de 233 entierros pueda lograr ese objetivo?

2.  ¿Qué tipos y rango de información usa el arqueólogo para entender la organización social prehistórica?  ¿Cómo enfoca el análisis de los artefactos que hacen parte del ajuar funerario?  ¿Qué aspectos de esos artefactos usa? ¿Calidad? (decoración, colores, manufactura)  ¿Cantidad?

3.  ¿A qué especialistas recurre el arqueólogo para acumular la información necesaria para el estudio de patrones funerarios? 

4.  ¿Cómo se combina la información de jerarquía social obtenida de los patrones funerarios con la información que se pueda obtener de la organización política después de un análisis de patrones de asentamiento?  ¿En que aspectos deben coincidir estas dos líneas de evidencia, en el caso, por ejemplo, de una sociedad estatal?



Recursos de la sesión 4

Tema 2

§  Fichas de registro de rasgos funerarios.
§  Entierro del cementerio del Cerro Ñañañique, Piura.
§  Tumbas de la costa norte del periodo Intermedio Tardío.
§  Construcción de un fardo funerario Paracas.
 

Tema 3

§  MÓDULO:  Análisis de conglomerados: investigando ofrendas y rasgos del contexto funerario para definir jerarquía social.
§  La Pirámide Andina, módulo Flash, tiwanakuarcheo.net.
§  Dieta del Neolítico en las Islas Británicas (en inglés - T babel fish ).
§  Orígen del "Rey de Stonehenge" (en inglés - T babel fish ).
§  Methodology & Problems in the Excavation of Human Skeletal Remains, K. Gruspier ( T babel fish).
§  Human Skeletons and Society in Prehistoric Italy, J. Robb ( T babel fish ).
§  An Outline of Forensic Archaeology, S. Nawrocki ( T babel fish ).
§  Patrones de movilidad y rituales mortuorios en los Andes Centro Sur, K. Knudson ( T babel fish ).
§  DNA Analysis of Moche and Sican Populations, Shinoda and Shimada ( T babel fish).
§  Análisis de ADNmt de Restos Esqueletales del Sitio de Tiwanaku y el Origen de sus Constructores, Rothhammer et al.

Tema 4

§  MÓDULO:  Elsloo: un cementerio prehistórico en forma gráfica: análisis de patrones espaciales y organización social.




Enlaces Web recomendados
 

Tema 2

§  Tumbas del periodo temprano la sociedad egipcia, DigitalEgypt.
§  La Mastaba, precursora de la pirámide, DigitalEgypt.
§  Giza Archives Project.
§  Cementerio en el Caribe.
§  Módulo del monumento megalito, MCE, España
§  El Señor de Sipán, Lambayeque y El Viejo Señor de Sipán.
§  Sipán: Página de restauración de metales.
§  Excavaciones de Sicán.
§  Moche Foodways Project, U. de Northern Arizona.
§
  El recinto ceremonial de Poma y la pirámide de Sicán (parte de la serie La Pirámide Andina).
§  Museo Nacional Sicán.


Tema 3

§  Bienes Funerarios del Cementerio Chinchorro Morro 1: Descripción, Análisis e Interpretación.
§  Patrones de Momificación Chinchorro en las Colecciones Uhle y Nielsen.
§  Momias Andes:  Momia Inka, National Geographic; Momia Inka, NOVA-PBS; Momia Inka, RCP.
§  Momias Europa:  Museo Arqueológico de Bolzano.
§
  Construcciones y Cementerios del Periodo lntermedio Tardío en el Cerro Ñañañique, Piura, Guffroy, Higueras y Galdós.
§  ADN Mitocondrial Taino en la República Dominicana, Luna Calderón.
§  Momia Juanita en la enciclopedia Wikipedia.
§  La sociedad Tiwanaku, módulo Flash, tiwanakuarcheo.net.
§  Tiwanaku en Moquegua, P. Golstein.
§  Interactive Dig: Research at Tiwanaku, A. Vranich ( T babel fish ).
 

Tema 4

§  Cementerios Anglo-sajones (en inglés): estudio sistemático de cementerios en Inglaterra.
§  Çatal Höyük 2004 Archive Report (en inglés):  Human Remains, B. Boz and L.D. Hager.


Conclusiones

§  Catálogo en línea del MNAAH.
§  Los Mochicas, R. Larco Hoyle.
§  Museo Larco Hoyle.
§  PeruCultural.



Página principal  index logo    correo  mail logo   

Creative Commons License Trabajo bajo licencia con Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 License.